Vida exitosa o vida plena

Un hombre de negocios con una vida personal en ruinas, se ha casado 3 veces y  tenido hijos de sus tres matrimonios, a varios de estos hijos no los conoce, porque nunca pasó tiempo con ellos; ya anciano se da cuenta de que vivió sólo para alcanzar el éxito económico.   

 ¡Que aburrido, vacío y sólo se sentía!

Meditando en su soledad, con una enfermedad terminal, esperando la muerte; no recuerda haber sido realmente feliz alguna vez…

En el momento actual el éxito se mide en dinero, posesiones, etc.,  así vemos que cuando se desea dar la imagen de una persona exitosa se le presenta en lugares lujosos,  rodeado de mujeres si es hombre,  y al lado de vehículos costosísimos;  también nos presentan a artistas famosos,  políticos,  dueños y ejecutivos de grandes corporaciones;  por lo que muchos se confunden y creen que eso es éxito,  cuando en realidad hay tantas cosas valiosas e imprescindibles que el dinero no puede comprar como la salud,  la felicidad,  el amor verdadero,  la paz mental y espiritual,  la vida entre otras.

Veamos la etimología y definición de la palabra éxito. Viene del latín “exitus”, quiere decir salida;  la RAE lo define con las siguientes acepciones:

  • Resultado feliz de un negocio,  actuación,  etc.
  • Buena aceptación de alguien o algo.
  • Fin o terminación de un negocio o asunto.

Ahora veamos algunas definiciones de la palabra negocio, también según la RAE:

  • Ocupación,  quehacer o trabajo.
  • Aquello que es objeto o materia de una ocupación lucrativa o de interés.
  • Utilidad o interés que se logra en lo que se trata,  comercia o pretende.
  • Local en que se negocia o comercia.

Una vez aclarados los conceptos de éxito claramente podemos apreciar lo que no es:

  • No es sinónimo de dinero, posesiones o estatus.
  • No es imitar a otros haciendo lo que ellos hacen,  pues no somos iguales y la misma receta no funciona igual para todos.

El camino al éxito puede ser difícil o fácil,  todo depende de la apreciación de cada uno/a.

Tenemos expectativas,  gustos,  preferencias y personalidades distintas; vastas son las diferencias individuales como para pretender que todo el mundo siga el mismo patrón.

A algunas personas les gusta estar rodeadas de mucha gente o ser el alma de las fiestas,  otras prefieren estar a solas.  Hay quienes son felices viviendo en grandes ciudades,  mientras que otros optan por la vida en el campo.     Algunos desean tener una gran familia,  otros no desean tener familia.          Hay mujeres que eligen quedarse en casa cuidando sus hijos y lo disfrutan,  otras anhelan empleos en grandes empresas.  También están los que se pasan la vida estudiando y cuentan con varias títulos académicos,  sólo porque les gusta aprender cosas;  otros no desean siquiera pisar una universidad y así podría seguir nombrando muchísimas otras diferencias.

Vivimos en un sistema cultural y educativo que nos empuja al consumismo y materialismo;  en donde optar por una vida minimalista resulta contrario  a la corriente actual.  No obstante ejemplos hay de gente exitosa,  que en este sentido,  han roto paradigmas.  Se puede mencionar al expresidente José Mujica  de Uruguay, fue llamado: ‘‘el presidente más pobre del mundo’’, su imagen distinta a la de los líderes políticos actuales.

Él eligió disfrutar de una vida sencilla y austera,  se dice que donaba el 90% de su sueldo a obras de caridad;  manifestando no necesitar tanto dinero para vivir.

Hay otros que con sólo una mochila viajan por el mundo,  sin dinero y sin afanes,  lo hacen viviendo un día a la vez;  logran lo que para muchos son sólo sueños.

Deseas encontrar gente exitosa,  mira a tu alrededor busca ‘’gente feliz’’.  

Soy fiel convencida de que Dios tiene un camino, diseñado justo a la medida de cada uno/a y amablemente nos invita a recorrerlo.

¿Sabes cuál es tu camino al éxito personal?

Sólo tienes que mirar dentro de ti…

¿Cuáles son las cosas que te gustan?  ¿Qué es lo que realmente disfrutas hacer?  ¿Qué es aquello que te llena, te da felicidad y enriquece tu vida?

Si logras responder estas preguntas,  tendrás un rumbo más claro a seguir basado en tus propios gustos y preferencias y no en los modelos que la sociedad actual promueve como exitosos,  algunos de estos vacíos,  llenos de antivalores y sin resultados felices o que valga la pena imitar.

Tú tienes el poder de crear, con la ayuda de Dios, tu propia historia de éxito.

¡Inspírate y vive!

 

 

 

 

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